Diana Portrait of a Bridal Princess Vinyl Doll

This remarkable vinyl portrait doll captures the radiant beauty and spirited personality of the unforgettable Diana. Her breathtaking wedding gown is fashioned of ivory-colored taffeta, lovely ruffles and bows, gorgeous lace and creamy faux pearls. Complete with sweeping train and bouquet. This doll’s sparkling earrings and tiara closely resemble Princess Diana’s real ones. link

EL KITSCH SEGÚN MILAN KUNDERA

“El kitsch provoca dos lágrimas de emoción, una inmediatamente después de la otra. La primera lágrima dice: ‘¡Qué hermoso, los niños corren por el césped!’. La segunda lágrima dice: ‘¡Qué hermoso es estar emocionado junto con toda la humanidad al ver a los niños corriendo por el césped!’. Es la segunda lágrima la que convierte al kitsch en kitsch. La hermandad de todos los hombres del mundo sólo podrá edificarse sobre el kitsch.”

“De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch. Es una palabra alemana que se extendió después da todos los idiomas. Pero la frecuencia del uso dejó borroso su original sentido metafísico, es decir: el kitsch es la negación absoluta de la mierda; en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable”.

“En el reino del kitsch impera la dictadura del corazón”.

La insoportable levedad del ser (traducción del checo de Fernando de Valenzuela)

Kitsch. Cuando escribía La insoportable levedad del ser, estaba un poco inquieto por haber hecho de la palabra kitsch una de las palabras pilares de la novela. Efectivamente, hasta hace poco esta palabra era casi desconocida en Francia o conocida en un sentido muy empobrecido. En la versión francesa del célebre ensayo de Hermann Broch, se tradujo la palabra kitsch por ‘arte de pacotilla’. Un contrasentido, porque Broch demuestra que el kitsch es algo más que una simple obra de mal gusto. Está la actitud kitsch. El comportamiento kitsch. La necesidad kitsch del “hombre kitsch” (Kitschmensch): es la necesidad de mirarse en el espejo del engaño embellecedor y reconocerse en él con emocionada satisfacción. Para Broch, el kitsch está ligado históricamente al romanticismo sentimental del siglo XIX. Y como en Alemania y en Europa central el siglo XIX era mucho más romántico (y mucho menos realista) que en otras partes, fue allá donde el kitsch se extendió en mayor medida, allá donde nació la palabra kitsch, donde se sigue utilizando corrientemente. En Praga vimos en el kitsch al enemigo principal del arte. No en Francia. Aquí al arte se le contrapone el divertimento. Al arte de gran calidad, el arte ligero, menor. Pero en lo que a mí respecta, ¡nunca me han molestado las novelas policíacas de Agatha Christie! Por el contrario, Tchaikovski, Rachmaninov, Horowitz al piano, las grandes películas de Hollywood, Kramer contra KramerDoctor Zivago (¡oh, pobre Pasternak!), eso sí lo detesto profundamente, sinceramente. Y cada vez me siento más irritado por el espíritu del kitsch presente en obras cuya forma pretende ser modernista. (Añado: la aversión que Nietzsche sintió por las ‘bellas palabras’ y por los ‘abrigos ostentosos’ de Víctor Hugo fue un rechazo anticipado del kitsch).”

El arte de la novela (traducción del francés de Fernando de Valenzuela y María Victoria Villaverde

Link

Anuncios

Acerca de alfonsfreire

Me he formado como filósofo en la UAB. En la misma universidad he estudiado Estética e Historia del Arte. Paralelamente trabajaba en mi pintura (y en este campo soy autodidacta) y los primeros montajes los hice en la facultad de Historia del Arte. Luego fui becado para seguir estudiando en Múnic y París durante 4 años. Al regresar trabajé como profesor asociado en la Facultad de Filosofía de la misma UAB, pero lo dejé para dedicarme al diseño gráfico. Con esta actividad me he ganado la vida los últimos 15 años. Al mismo tiempo, he seguido pintando y presentado mi obra en distintas exposiciones (individuales y colectivas).
Esta entrada fue publicada en arte, ceguera, Diana, estética, filosofía, kitsch, Kundera, lo visible. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s